sábado, octubre 25, 2008

Tony

Este es Tony, mi instructor de manejo. Actualmente Tony se está haciendo rico a mis costillas, ya que todas las semanas le pago $80 au por una sesión de hora y media (ya me debería de dar puntos de cliente frecuente, o por lo menos un calendario). Es una persona alegre, positiva y con una visión de la vida más profunda. La historia de Tony es tan impactante que decidí compartirla con ustedes. Es un recordatorio de lo afortunados que somos. Desde que escuché su historia, cada vez que tengo un problema me acuerdo de Tony y me digo a mí mismo "lo mío son puras babosadas".

Tony nació en Vietnam del Norte. De joven se movió con su familia al Vietnam del Sur. Hizo años después su servicio militar e ingresó al ejército. Cuando Vietnam del Norte ocupó Vietnam del Sur, fué capturado y recluido en un campo de concentración donde fué obligado a realizar trabajos forzados. En varias casiones intentó fugarse sin éxito, y estuvo a punto de morir en esos intentos. Me comenta que en una ocasión estuvo meses en solitario en una celda donde no entraba la luz del sol, y donde por comida le daban un puñado de arroz semipodrido todos los días.


Cuando finalmente pudo escapar, abordó un bote junto con decenas de otras personas que escapaban del régimen y se hizo al mar. Pasaron varios días sin que nadie los rescatara. Algunos barcos pasaron pero no se detuvieron a rescatarlos, hasta que un navío francés los rescató fialmente después de varios días de navegar a la deriva, racionalizando la poca agua y alimentos que tenían.


Tony pasó por otros países antes de llegar a Australia como refugiado. Aprendió el idioma, trabajó en fábricas y luego en un hospital. Ignoro qué giros de la vida hicieron que acabara siendo instructor de manejo.


La historia de su actual esposa es aún más dramática, ya que me comenta que en el bote en el que iba ella fué atacado por piratas tailandeses, quienes violaron a las mujeres y mataron a todos, excepto a ella y otra mujer. Aparentemente uno de los piratas se tocó el corazon y las escondió. Sólo 2 personas de las 60 que iban en ese bote sobrevivieron.


Definitivamente la historia de Tony es impactante y debe hacernos reflexionar sobre lo afortunados que somos y sobre la fuerza de la voluntad por vivir. Y la verdad me ha motivado a retomar una idea que tenía desde hace tiempo: el fotoperiodismo. Desafortunadamente no soy muy bueno que digamos con la gente, así que tendré que esforzarme mucho.


Mientras tanto, Las finanzas de Tony se vuelven cada vez más saludables gracias a mi impericia para manejar del lado izquierdo del camino. Sergito sufre.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente es una historía muy gruesa que, nunca nos imaginamos (solo en película) pudiera suceder.


Pero que la historía de Tony te ayude $$$... para aprender a menejar del "otro lado".

Pablo Marmol.

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