miércoles, abril 29, 2009

Mi paquetote


Sé que les había dicho que estaría fuera del aire por un par de semanas, pero como las buenas noticias son escasas últimamente, decide compartir cun ustedes la Buena Nueva:

¡Ya me dieron mi paquetote de estimulo!
¡Gracias, Kevin! ¡Prometo reactivar la economía gastándome mi paquetote inmediatamente!

Eso si Nayeli no me intercepta camino a la tienda de artículos fotográficos. Dice que ya le tiene puesto el ojo al lugar donde quiere gastarse todo el dinero…


Parece que pase lo que pase, Sergito sufrie…

sábado, abril 25, 2009

Nos tomamos un descanso

Creo que dadas las circunstancias vamos a cerrar temporalmente el changarro. En las próximas semanas no voy a poder escribir en este blog. He descubierto que debo de estar en cierto estado de ánimo para poder ser creativo y escribir, y la verdad es que en las últimas semanas mi estado de ánimo no ayuda. Por otro lado el trabajo me ha tenido muy ocupado, así que oficialmente hemos cerrado por remodelación.

No se apuren; esto será, espero, por solo un par de semanas en lo que las aguas recuperen su cauce normal. Mientras tanto, allá en México procuren cuidar mucho su salud. Las noticias de la influenza porcina han llegado hasta Australia teñidas de color amarillo chillante. Si lo que he leído en internet es verdad, hay que cuidarse.

Pobres mexicanos: si la crisis económica, el narcotráfico, la política y la delincuencia no fuesen suficientes, ahora tenemos epidemias. Hay que hacernos una limpia.

sábado, abril 11, 2009

Ya Dorothy se nos estaba rajando.

No quiero parecer un bloggero negativo y apocalíptico, pero ahí les va un tema de reflexión para todos aquellos con afición de Dorothy que esperan que un tornado los lleve volando a la tierra mágica y fantástica de Oz: ¿Ya han considerado qué harían en caso de que uno de sus seres queridos en casa enferme gravemente? ¿Están dispuestos a aceptar ese riesgo y sus consecuencias?

Aquí su charro negro acaba de pasar por esta situación y les puedo decir que no es lo mismo planearlo que vivirlo. Gracias a Dios el susto está pasando poco a poco, pero les juro que en esta ocasión Dorothy chocaba como loca los talones de sus zapatillas rojas al tiempo que rezaba cual mantra tibetano “there’s no place like home!, there’s no place like home!”, mientras Toto consternado la veía con cara de “what the fuck??”

En fin, sería una buena idea tomar esto en cuenta al hacer sus planes.

Este consejo les doy, porque su amigo Sergito soy.

Ay, no AMES!

En su denodada lucha por instalarse en el tambaleante mercado laboral australiano, mi adorada esposa decidió inscribirse a unos cursos intensivos para aprender a elaborar su ridículum y cover letter justo como a los cuadrados reclutadores australianos les gusta leer (es todo un arte, en verdad. Pero de eso tal vez escribiré más tarde). La organización que proporciona este entrenamiento se llama Adult Multicultural Education Services. Es mejor conocida como el AMES y en pocas palabras se dedica a capacitar a los migrantes para encontrar trabajo.

Durante tres intensas semanas, Nayeli aprendió valiosas lecciones que le asegurarán un prometedor futuro en el ámbito laboral australiano:
- Hay que bañarse antes de una entrevista de trabajo (y tallarse los rinconcitos, por favor)
- Hay que lavarse los dientes
- Usar ropa limpia y planchada
- Usar desodorante

Aunque estos sabios consejos son obvios para algunos de nosotros, parece ser que para algunas culturas implican todo un shock cultural. Yo en lo personal solía ir a un gimnasio que se encuentra en pleno centro de la ciudad (en Melbourne Central). Este gimnasio es muy frecuentado por gente de diversas nacionalidades y pude constatar que a las seis de la tarde estar en los vestidores es comparable a morir asfixiado en las cámaras de gas nazis (sólo que aquí la muerte es más lenta y dolorosa). Después de ver y oler cosas que ningún ser humano debería, decidí cambarme de gimnasio. Aún tengo pesadillas por las noches…

Afortunadamente Nayeli no sólo aprendió que en una entrevista de trabajo rascarse la entrepierna no es bien visto. También aprendió a mejorar su ridículum y cover letter, lo cual era en realidad el objetivo de haber tomado el curso.

La buena noticia es que Nayeli va a empezar a trabajar como subcontratista para una empresa de consultoría manejada por un amigo mexicano que tiene viviendo aquí ya bastantes años.

Yo, por mi parte, le acabo de regalar su paquete pongas a trabajar, que consiste en un jabón, cepillo de dientes y pasta, y un desodorante. Ahora sí, el cielo es el límite…
Que el gobierno me mantenga!


Cada gobierno maneja la crisis como considera mejor. En Estados Unidos premian con millonarios rescates a las corporaciones que perpetraron esta crisis mundial mientras sus ejecutivos reciben sendos paracaídas de oro, cortesía de los contribuyentes (el Fobaproa no tiene copyright mexicano, lamentablemente). En México el gobierno quiere creer, en un triste despliegue de esquizofrenia y negación, que la peste bubónica que ha contraído su economía es un simple catarrito.

Mientras tanto, en Australia regalan dinero.

Al parecer, el gobierno de Kevin Rudd cree que la mejor defensa contra la recesión económica es regalarle dinero a la gente para que, al gastarlo, la economía se reactive. Todos aquellos contribuyentes que cumplan ciertos requisitos son elegibles para recibir este dinero del gobierno, que asciende hasta a $900.00 au. La medida no se me hace muy efectiva del todo. Por un lado, con la incertidumbre económica es probable que mucha gente no gaste ese dinero y lo ahorre. Por otro lado, residentes que regresaron a sus países de origen son elegibles para recibir este dinero, lo que significa, por ejemplo, que un migrante que vivió aquí muchos años y que recién se regresó a su tierra va a recibir esta ayuda del gobierno. Y que ese dinero salga de Australia no ayuda a mejorar la economía. Como era de esperarse, esta medida se enfrentó a una gran oposición.

Habiendo dicho lo anterior, yo apoyo totalmente al gobierno. ¡Yo quiero mis 900 dolarotes! Denme mi torta y mi refresco y me voy a manifestar a Federation Square en pelotas, si así lo quieren. Me he vuelto perredista y populista. Me vale. Yo también quiero mi rescate financiero. Ya le tengo puesto el ojo a una cámara fotográfica que quiero comprar. Así apoyo al país reactivando su economía.
Que el gobierno me mantenga, faltaba mas.